Introducción a la filosofía moral (parte 1)

subir socrates
“La filosofía moral es el intento de alcanzar un entendimiento sistemático de la naturaleza de la moral y de lo que exige de nosotros” James Rachels

Etimólogicamente ética y moral, hacen referencia a una misma entidad; manera de ser. La palabra ética proviene del griego êthos y la palabra moral es la traducción latina de moralis. No hay una diferencia esencial; son lo mismo.

Por mucho tiempo el derecho se definió enlazado con la moral, a partir del siglo XVIII se separa de la moral con algunos autores como Immanuel Kant y Christian Thomasius. Kant introduce la diferencia del deber moral y el deber jurídico; el móvil del deber moral es la propia idea de inmoralidad, se toma con seriedad el deber moral. En cambio el móvil de los deberes jurídicos es externo; implica una coacción.

La concepción mínima

Sería útil que pudiéramos empezar con una definición sencilla de la moral o ética, pero ha resultado difícil debido a las distintas teorías rivales que existen. Sin embargo, cada teoría debe tener al menos una concepción mínima de la moral en común, de lo contrario estaríamos hablando de otra cosa distinta a la moral.

Si nos interesa descubrir la verdad sobre un asunto moral, debemos consultar a la razón y a los datos empíricos. De lo contrario la moral estaría sujeta al capricho personal, a los sentimientos que pueden ser irracionales, a los prejuicios o el adoctrinamiento cultural. Si aceptamos que la moral debe tener un criterio objetivo y universal, entonces la concepción mínima de la moral debe ser la razón.

¿Por qué la razón debe ser la concepción mínima de la moral y no nuestros sentimientos o cualquier otro criterio distinto?

El razonamiento es una facultad que nos permite identificar conceptos, cuestionarlos, hallar coherencia o contradicción en ellos. La razón se rige por principios lógicos que asumimos universalmente como ciertos, por ejemplo: el principio de identidad, el principio de no contradicción, entre otros. Por medio de estos principios la razón puede hallar coherencia o contradicción en las proposiciones, y así descubrir la verdad sobre un asunto moral.

Si estamos de acuerdo con lo anterior, entonces la moral es cuestión de consultar a la razón, es el esfuerzo de guiar nuestra conducta por razones. Es una concepción mínima que toda teoría moral debería aceptar, por lo menos como punto de partida.

El contenido de la lógica — sus principios lógicos — guía a la razón y si estamos de acuerdo que la moral es cuestión de consultar a la razón, entonces la lógica es el primer fundamento de la moral. De esta manera la moral podrá ser objetiva, racional y universal para todas las personas, sin caer en la arbitrariedad y el relativismo moral.

Los juicios morales

Supongamos que alguien dice que tú debes hacer tal cosa. Puedes legítimamente preguntar por qué debes hacerlo o por qué sería incorrecto no hacerlo, y si no hay una buena razón, puedes rechazar el consejo como arbitrario o infundado.

De esta manera los juicios morales son diferentes de las expresiones de gusto personal, pues requieren apoyarse en razones. Por ejemplo:

1) “Me gusta el café” (no necesita dar una razón)

*No hay nada que defender racionalmente de un gusto personal.

2) “El aborto es moralmente incorrecto” (necesita dar razones)

*Es necesario defender racionalmente el juicio moral.

La evaluación de argumentos morales

Gran parte del pensamiento moral consiste en discernir la diferencia entre buenos y malos argumentos. Para saber la diferencia, es necesario evaluar los argumentos morales de la siguiente manera:

a) Tener una visión clara de los hechos

Esto implica dejar nuestros prejuicios a un lado y ver las cosas como son realmente.

b) La acción de los principios morales

Se refiere a la aplicación inteligente de los principios morales a casos particulares, por ejemplo; aplicar el principio de igualdad a la cuestión del racismo, sexismo y especismo.

c) El requisito de imparcialidad

Es la idea básica que los intereses de todos son igualmente importantes; desde un punto de vista moral, no hay personas privilegiadas. Es una prohibición a la discriminación arbitraria; es una regla que nos prohíbe tratar a una persona de modo diferente, cuando no hay una buena razón para hacerlo.

Esto nos da una imagen de lo que significa ser un agente moral responsable. Es alguien que se preocupa imparcialmente por los intereses de cada uno; alguien que distingue cuidadosamente los hechos y examina sus implicaciones; alguien que acepta principios de conducta; alguien que está dispuesto a escuchar la razón, incluso cuando esto signifique que tendrá que revisar sus convicciones previas, y, finalmente, alguien que está dispuesto a actuar siguiendo los resultados de su deliberación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s